dimarts, 24 d’abril de 2012

NOTICIES FAPA ENRIC VALOR

La FAPA ENRIC VALOR rechaza las medidas propuestas por el Ministerio de Educación

Suponen un agravamiento de las ya adoptadas por la Generalitat Valenciana en anteriores recortes

Desde la FAPA Enric Valor creemos que todo tiene un límite y que en lo que respecta a la educación este límite ya se ha cruzado hace tiempo. Como padres y madres no podemos tolerar que se siga jugando con la educación de nuestros hijos, en definitiva, con su futuro. Somos conscientes de que en ocasiones es necesario realizar cambios en el modelo educativo, pero estos cambios no deberían causar nunca una merma en la calidad de la enseñanza. Una de las últimas medidas anunciadas por el ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha sido el aumento de las ratios por aula, en el caso de infantil de 25 a 30 niños/as y en el de secundaria de 30 a 35, una decisión que desde la FAPA rechazamos absolutamente, ya que, a pesar de lo que intenten decir y explicar, es un ataque directo a la calidad de la enseñanza, que es lo que debería primar ante todo, así como también significa enviar al paro a un más que considerable número profesores. Además, a este respecto, es importante tener presente que en la Comunidad Valenciana este aumento de ratios ya se ha venido produciendo de manera generalizada con la aplicación de anteriores ajustes o recortes.

Otra de las medidas presentadas por el ministro de Educación es el retraso en el número de días para cubrir las sustituciones de profesores con baja, que pasarían de 3 días a 10, algo que paradójicamente no nos afectaría en la Comunidad Valenciana, donde ya estamos sufriendo un retraso de 15 días en la sustitución del profesorado.

En nuestra comunidad ya tenemos el dudoso honor de ser la autonomía con peores resultados académicos y lo último que necesitaríamos es un retroceso mayor en los medios educativos, pues de este modo, lejos de avanzar algún puesto permaneceremos anclados en la cola y, lo que es todavía peor, incrementando la distancia con los que nos preceden. En conjunto, en nuestra opinión, estas medidas se pueden apreciar como un nuevo ataque a la enseñanza pública por parte de quienes debieran ser sus mayores defensores, y todo ello en beneficio de la enseñanza privada, que sí parece ser un elemento importante para nuestros gobernantes.