dimecres, 15 de febrer de 2012

Los concertados temen perder alumnos con la reforma de la ESO

«No parece que la propuesta favorezca la dignificación de la FP», alertan desde Ucev
Escuelas Católicas prevé la pérdida de 218 aulas en colegios que sólo ofertan hasta ESO
La reforma educativa anunciada por ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha causado incertidumbre entre los colegios concertados valencianos, pues consideran que la reestructuración de la ESO y el Bachiller se traducirá en la eliminación de unidades concertadas, lo que significa perder alumnos en favor de la educación privada y especialmente de la pública.
Wert anunció su intención de crear un curso más de Bachiller en detrimento de 4º de la ESO, de manera que ambas etapas educativas tengan tres cursos. La idea es mejorar la preparación del alumno de cara a la siguiente fase, bien sea universitaria o relacionada con los ciclos formativos. El cambio significará que los estudiantes, como mínimo, tendrán que hacer los tres cursos de la ESO y al menos uno de Bachiller o FP, que es lo que corresponde hasta cumplir los 16 años, la edad de escolarización obligatoria.
«No está nada claro». La frase, del presidente de la Federación de Centros de Enseñanza de Valencia, José Manuel Boquet, resume a la perfección la situación actual, pues más allá del anuncio estatal no se ha producido ninguna concreción adicional. De hecho, la previsión es someter la propuesta a negociación con los agentes sociales y comunidades autónomas en los próximos meses.
«Puede resultar conflictivo, entre otras cosas porque la FP quedaría descolocada. ¿En qué se concretaría ese primer curso, en un único grupo para FP y otro para Bachiller?», se preguntaba, en el sentido de que resultaría muy complicado a nivel organizativo desdoblarlo entre las diferentes familias (especialidades) de la Formación Profesional, lo que lleva a pensar que el primer año estará conformado por materias comunes, lo que supone renunciar a la especialización propia de esta etapa educativa.
Boquet también se refirió a los centros que sólo tienen unidades hasta la ESO o a aquellos que únicamente ofertan Bachiller, pues les obligaría a acometer importantes cambios organizativos, como por ejemplo, la necesidad de tener espacio para crear más clases.
Desde Escuelas Católicas de la Comunitat, su presidenta Vicenta Rodríguez apuntó que corren el riesgo de perder 218 aulas de colegios asociados a esta patronal cuya oferta académica no incluye el Bachiller. «Además, tras hacer tercero de la ESO se irían a otro centro a continuar con su educación. Puede ser normal cambiar al final de un ciclo, pero no a la mitad», explicó Rodríguez. A no ser que se ampliaran los conciertos, algo difícil de abordar ante la actual coyuntura económica.
Desde la patronal de las cooperativas (Ucev) consideraron razonable ampliar el Bachiller, «pero nunca a costa de la ESO». En cuanto a la FP, «no parece que la propuesta como la conocemos hasta ahora favorezca la difícil dignificación de esta etapa». Por su parte, el sindicato Fsie, mayoritario en la concertada, alertó de que la reforma conllevará «problemas laborales» como «la amortización de puestos de trabajo».